Ramadan, no solo es platos sin comidas
Ramadán: Mucho más que un plato vacío
A veces, entre el calor de Maicao y el cansancio de las clases, podemos caer en el error de pensar que el Ramadán es solo "pasar hambre". Pero el ayuno del estómago es el nivel más básico. El verdadero reto, el que transforma el alma, es el ayuno del carácter.
1. El ayuno de las palabras
En los pasillos del colegio es fácil caer en el chisme o la burla. Este mes, los invito a que su lengua también ayune. Que no salga de su boca nada que no sea verdad, que no sea necesario o que no sea amable. Si tus palabras no van a ser más bellas que el silencio, mejor no las digas.
2. La disciplina como forma de adoración
Estudiar mientras se ayuna es un acto de valentía. En el islam, la búsqueda del conocimiento (Talab al-Ilm) es una obligación y una forma de adorar a Allah. No vean sus tareas como una carga, sino como una oportunidad de fortalecer su voluntad. La disciplina que ganan hoy al resistir un vaso de agua es la misma que mañana los convertirá en profesionales ejemplares para La Guajira.
3. La empatía real
Ayudamos para recordar que hay personas, incluso aquí mismo en nuestro departamento, para quienes el hambre no es una opción de un mes, sino una realidad de todo el año. Que cada rugido de su estómago hoy se convierta en un acto de generosidad mañana.
"Aquel que no abandona el lenguaje falso y las malas acciones, Allah no tiene necesidad de que deje su comida y su bebida". Profeta Muhammad
Jóvenes, aprovechen este mes para reiniciar su intención. No se trata de ser perfectos, se trata de ser un 1% mejores de lo que eran ayer. Que su fe brille tanto como el sol de Maicao, pero que su humildad sea tan fresca como la brisa de la tarde.
Ramadan Kareem para ustedes, sus familias y sus maestros.
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